Mensaje de Despedida del Padre Flores
Pen on Paper

Mis queridos amigos,

Es con un corazón triste pero agradecido que les escribo esta carta. Después de tres años muy alegres y valiosos sirviendo a esta comunidad, el Arzobispo me ha dado una nueva asignación. Quiero agradecer a todos y cada uno de ustedes por la amabilidad y el amor que me han mostrado durante estos tres años juntos. Como muchos de ustedes saben, Little Flower- Santa Teresita, fue mi primera asignación después de mi ordenación. Me sentí muy bien recibido cuando llegué, no solo por el párroco y los sacerdotes, sino también por todos ustedes. Esta comunidad me recibió con los brazos abiertos, y ustedes me acogieron como uno de sus propios hijos.

Durante estos tres cortos años, he disfrutado trabajar con todos ustedes en los diversos ministerios de la Iglesia. He aprendido mucho de tanta gente y ha sido un gran placer servirles de la mejor manera posible. He llegado a aprender que esta es una comunidad muy especial que se esfuerza por estar siempre unida bajo el cuidado amoroso de nuestro Señor Jesucristo. He aprendido que aman a sus sacerdotes, por imperfectos que seamos. Pero lo más importante que he aprendido es que me han amado, y eso para mi vale más que el oro.

Quiero aprovechar esta oportunidad para disculparme humildemente con cualquier persona a quien haya tratado rudo, o que no haya tenido tiempo, o que hice algo que pudiese haberlo ofendido. Tengan en cuenta que esa nunca fue mi intención y les pido perdón.

El cambio puede ser difícil, pero como sacerdotes prometemos nuestra obediencia al Arzobispo mientras él discierne qué es lo mejor para nuestra Arquidiócesis. Estoy muy agradecido con él por darme una “primera” asignación maravillosa en la Iglesia de Little Flower, una asignación que nunca olvidaré. Les pido que por favor oren por él y por todos nuestros sacerdotes diocesanos.

Esta despedida me ha permitido hacer una pausa y mirar atrás y contar las bendiciones que he recibido al servir a esta comunidad. Puedo ver cómo Dios me guio en el camino y me ayudó a guiar a otros a Cristo. Ruego a Dios que continúe derramando sus bendiciones y amor en esta comunidad y quiero que sepan que mis oraciones están con cada uno de ustedes.

Pocas palabras expresan mis sentimientos, por lo que es difícil comunicarles cuánto aprecio el amor y el apoyo que me brindaron durante estos tres años juntos. Lo único que les pido es que oren por mí, como yo sigo orando por ustedes.

Desde el fondo de mi corazón, les agradezco por estos años increíbles y fructíferos juntos. Les extrañare mucho.        

Sinceramente,

Rev. Luis A, Flores.

Que Dios mismo, el Dios de paz, los haga a ustedes perfectamente santos, y les conserve todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, sin defecto alguno, para la venida de nuestro Señor Jesucristo. El que los llama es fiel, y cumplirá todo esto. – 1 Tesalonicenses 5:23-24.