3 de Enero – La Epifanía del Señor

Mis Queridos Amigos,

¡Feliz Año Nuevo! No creo que hayamos comenzado un año nuevo con tanta esperanza en nuestros corazones: esperanza de que un cierto sentido de normalidad vuelva en 2021, esperanza de que esta pandemia sea pronto relegada a los libros de historia, y esperanza de que este año nuevo nos lleve de vuelta a la vida ministerial completa a la que estamos acostumbrados en nuestra Iglesia.

Hoy celebramos la Epifanía del Señor. Como los Reyes Magos, con esperanza en nuestros corazones, buscamos al Rey recién nacido. Recuerdo que hace unas semanas, estábamos tan emocionados de ver la Estrella de Navidad el día del solsticio de invierno. Me encantan todas las cosas de la astronomía y me encanta mirar hacia el cielo de noche cuando estoy lejos de la ciudad para contemplar la majestuosidad de un cielo lleno de estrellas. Hay una sensación de asombro cuando contemplamos la creación de Dios que es lo que los Reyes Magos sintieron. Hoy seguimos esa Estrella de Navidad que nos lleva a Jesús. Estamos llenos de alegría como los Reyes Magos cuando vemos la estrella en su ascenso. Buscamos la Esperanza personificada   en Jesús que caminó con nosotros a través de las aguas             tormentosas del año pasado y ahora nos lleva de la mano para llevarnos a lo que esperamos ser aguas tranquilas este año.

Así como nos dice la primera lectura de Isaías este día: “¡Levántate! ¡Tu luz ha llegado!” Nos regocijamos de que la luz de Cristo ha penetrado en las tinieblas de este mundo, y nos regocijamos de que esta maravillosa luz brille tan bellamente en nuestra Iglesia. Mi oración para este año nuevo es que la Iglesia se eleve para afrontar todos los desafíos a los que se enfrenta y continúe rescatando almas para Cristo. Pasamos mucho tiempo en resoluciones que están bien y son buenas, pero cada día nuestro Señor a través de las Escrituras nos llama a la renovación, a empezar de nuevo, a volver a Él. En la vida espiritual, la conversión, es una rutina diaria, no una ocurrencia de una sola vez. Por eso vamos a empezar el año nuevo con una Devoción Eucaristica de 40 horas este proximo jueves y viernes, 7 y 8 de enero. El Santisimo estara expuesto por cuarenta horas consecutivas para consagrar este año al Señor en la Eucaristia. Mas informacion se encuentra en la pagina 8 de este boletin.

De hecho, es justo dar gracias por el regalo de un año nuevo y todas las promesas que trae, pero debemos tratar   cada nuevo día con la misma esperanza y emoción que tenemos cuando el reloj marca la medianoche en la víspera de Año Nuevo. Agradecemos al Señor por llevarnos a este momento, y con los Reyes Magos estamos llenos de alegría por la esperanza que la Estrella de Navidad trae y nos apresuramos a rendir homenaje a nuestro Rey recién nacido. Cada niño recién nacido trae esperanza a una familia. El Niño Cristo trae esperanza a todo el mundo en la  madrugada de un año nuevo.

Que Dios los bendiga a todos